Alonso Cornejo nació en Arequipa el 10 de diciembre de 1989, Día de los Derechos Humanos, en un hospital público y tras un parto difícil que marcó tempranamente su vínculo con la dignidad y la justicia social. Hijo de madre limeña y padre arequipeño, tuvo una infancia libre y cercana al territorio, acompañando desde muy pequeño a su padre en viajes por el sur del país. Desde niño mostró una fuerte vocación de servicio y una sensibilidad especial frente a la injusticia, que se expresó tempranamente en su vida escolar, comunitaria y juvenil, donde aprendió que representar no es ocupar un cargo, sino hacerse cargo.

Esa convicción lo llevó a involucrarse profundamente en la vida estudiantil, el teatro y el liderazgo juvenil, primero en el colegio y luego en la universidad. Tras iniciar estudios en Comunicación para el Desarrollo, encontró en la Ciencia Política el espacio donde unir palabra, organización y acción colectiva. Fue dirigente estudiantil en la Universidad Católica y, en paralelo, se formó en el periodismo político trabajando en televisión, mientras conocía de cerca la desigualdad desde el territorio a través de su trabajo en TECHO. Allí lideró procesos comunitarios en Perú y Ecuador, dirigió equipos nacionales e internacionales y encabezó proyectos transformadores en América Latina y Europa, experiencia que consolidó su mirada ética, social y política.

Luego de especializarse en estrategia y consultoría política en Madrid, regresó al Perú para trabajar en el Congreso de la República, donde conoció el Estado desde dentro, lideró procesos de representación ciudadana y participó en la elaboración de propuestas legislativas. En paralelo, construyó su militancia política desde cero, asumiendo responsabilidades hasta llegar a la dirección nacional de comunicaciones de su partido. Hoy, tras renunciar a la estabilidad cuando esta dejó de ser coherente con sus valores, Alonso Cornejo postula convencido de que la política solo tiene sentido si sirve, representa y hace posible una vida digna, sin migajas.